Los hombres siempre buscamos la mayor comodidad posible y los urinarios no son la excepción. En esta oportunidad vemos como unos brazos robotizados puede hacer la tarea que a todos los hombres a veces nos molesta. Y digo molesta por el tema de lavarse las manos.

Como punto negativo puedo decir que considero que no es higiénico, tampoco me agrada mucho la idea que tomen mi miembro unas pinzas robóticas, no quiero que me pase lo mismo que a Mister Ekis, que unas pinzas de soldador le mutilaron el pene, y desde ese momento utiliza una prótesis echa con madera balsa.
En fin sobre gustos y ahora comodidades no hay nada escrito.
Para los fanaticos de los urinarios puede ver tambien los de los casinos.





