Sobre gustos no hay nada escrito, y cuando lo combinamos con otros aspectos importantes de la vida da como resultado ni más menos que la lencería comestible. Aquí podrán ver una imagen de un conjunto realizado íntegramente con caramelos que parecieran muy sabrosos, aunque todo depende de los sabores seleccionados.

Ahora que veo esta imagen recuerdo cuando Mister Ekis compro por Ebay unos interiores conformados por chupetines y se paseaba por el monasterio mostrando sus carnes, un espectáculo muy desagradable si me permiten.
Y bueno chicas que esperan para comprar su propia lencería comestible.





