Mucho antes de que salieran los primeros teléfonos móviles o celulares como les llamamos acá, no había manera de trasladar o transportar un teléfono por largas distancias.
A menos que fueras un obstinado y necio gañan como los siguientes aventureros.
Un teléfono móvil, o más bien una cabina de teléfono móvil:

Estos chicos se pasaron como 3 días cargando esta cabina telefónica mientras cruzaban el desierto secreto de las regiones del submundo africano del Dios negro Maquarrentin Shambakali Mutilmata.
Ese es el nombre, a mi no me vengan a decir nada. Pero bueno, esas personas cargaron la cabina de teléfono porque temían por sus vidas y pensaban que si llevaban consigo el teléfono, podrían llamar a rescate y salvar sus vidas.
Nadie les dijo que el teléfono no funcionaba si le cortaban los cables. Eso si consiguieron llegar a una región inospita de salvajes, donde los trataron como dioses rojos por llevar esa caja metálica gigante.





