Hablamos de pobreza extrema, de gente que no tiene los suficientes medios y recursos para subsistir y en ocasiones las necesidades son tan abrumantes que el ingenio y la creatividad es lo único que queda.
Sobre todo cuando se es niño, aprender a jugar con lo que se tiene es esencial para sobrellevar el peso de una vida llena de pobre subsistencia. El niño que a continuación aparece, podría ser un ciclista famoso algún día, un deportista grande del ciclismo, lamentablemente no tiene las herramientas que necesita para sobresalir.
Niño jugando a ser ciclista, con la mejor bicicleta que puede tener:

Aunque bueno, si hablamos con un poco de humor sus botas si que son de grande. Al menos no le entrará agua si se enfrenta a una inesperada corriente de liquido si la presa de la comunidad se desborda y ocasiona algunos problemas.
El Señor Malaquias está sollozando, dice que siempre quiso tener una bicicleta como esa, ya que nunca tuvo una en su infancia. En fin, con tristeza decimos: así es la vida. Aunque si el niño fue capaz de construir una bicicleta así, no creo que tenga problemas en el futuro para construirse una vida sobresaliente.





