Según los últimos informes de inteligencia y estadística del país de Rusia, las organizaciones gubernamentales, estatales y federales del país, están implementando nuevas medidas para combatir el vagabundeo, pobreza, la delincuencia, e incluso delitos sexuales, entre la ya bastante corrompida ciudadanía.

Una de las técnicas humanísticas, perfeccionadas durante 10 años antes de ser reveladas al público, es la que utiliza el policía que fue captado “In fraganti”, en una de las calles más transitadas de la ciudad de Moscú.
Está implementando una táctica denominada “musicología” (jajaja, claro de broma).
Las notas musicales de la canción que interpreta con su guitarra, han sido especialmente diseñadas para afectar la mente del pobre joven al que su familia lo ha arrojado a la calle, por no poder ganar mas de 15 rublos a la semana y no contribuir con los gastos familiares. La elaborada partitura musical, tiene un efecto psicológico-mareador, y un tanto aturdidor para los oídos no entrenados del vagabundo.
Lamentablemente, aunque esta tecnología ha sido estudiada por décadas, intentando medir su impacto en los sujetos de experimentación, no se ha podido comprobar un efecto secundario favorable en ninguno, aunque si una creciente agresión por parte de los policías.
Pero se tiene la esperanza, además de la multimillonaria inversión que se le ha hecho a la terapia de musicología, y las horas extras que los policías tuvieron que tomar para aprender a tocar de Do a Do, que algún día cualquier agresor sexual, vagabundo ladrón o cualquier delincuente, puedan recordar la tonada en su cabeza, y que además de que recuerden el son en sus mentes, experimenten un deseo extremo de cambiar el rumbo de su vida, o simplemente dejen lo que estén haciendo.
Eso, al menos hasta que los policías encuentren otros métodos más efectivos para combatir estos males en su país.




