Para comprender esto, el contexto en el que debes situarte es en una discoteca. Sólo o acompañado, una botella de cerveza, un vaso de whisky o la bebida que te guste tomar no puede faltar en tu mesa para acompañar la velada.

Si embargo, mientras tú consumes tranquilamente tu bebida y disfrutas de la música ya sea sentado o bailando, las discotecas están al tanto de algo que tú no sabes: la música alta te hace consumir más alcohol, lo cual (si lo vemos cono ojos de malicia) es aprovechado por las discotecas para que consumas más y más.
La conclusión se extrae de un estudio social llevado a cabo en Francia que muestra datos interesantes del consumo de alcohol en discotecas cuando la música está demasiado alta.
Según las conclusiones de esta investigación, cuando la música está demasiado alta nuestro consumo de alcohol se desata considerablemente. En una discoteca normalmente demoramos 14 minutos para tomar una botella de cerveza pequeña, mientras que si la música supera los 70 decibeles (con 80 o más se considera dañina para los oídos) el tiempo se reduce a 11 minutos.
Así que ya sabes las negras intenciones de las discotecas esta en ti saber si sigues con la bebida o no.









